El Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS por sus siglas en ingles) de la NASA es uno de los cohetes más potentes del mundo, puede experimentar ráfagas de viento de más de 100 kilómetros por hora incluso antes del despegue cuando se encuentra en la plataforma de lanzamiento. Comprender cómo es que los factores ambientales afectan al cohete, ayudará a la NASA a determinar una distancia lo suficientemente lejos de la torre de lanzamiento para tener un despegue seguro y confiable.

Las pruebas del modelo SLS se están realizando en el túnel de viento subsónico de Langley Research Center en Hampton, Virginia, el cual está diseñado para simular diferentes condiciones de viento. Según el ingeniero aeroespacial Dave Chan, las pruebas de túnel de viento son una manera rentable y eficiente de simular situaciones en las que los vientos cruzados y los vientos de tierra afectan a diferentes partes del cohete. El equipo de guía, navegación y control utiliza los datos de prueba como parte de sus simulaciones para identificar la distancia de seguridad entre el cohete y la torre de lanzamiento.

SLS está diseñado para evolucionar a medida que la NASA amplía sus fronteras y lleva a la tripulación y la carga cada vez más lejos en el sistema solar llegando a lugares que hace años parecían imposibles. El equipo de Langley probó la segunda versión más potente del cohete SLS, conocido como el bloque 1B, tanto en la configuración de la tripulación como de la carga.

La NASA nos compartió imágenes en las que se puede apreciar parte del arduo trabajo que se está haciendo en Langley para apoyar las exploraciones seguras al espacio profundo.

Prueba 20017 del SLS 1-waasop

Prueba 20017 del SLS 4-waasop

Prueba 20017 del SLS 5-waasop

Fuente: NASA