Durante los viajes espaciales, uno de los elementos cruciales es el traje que mantiene vivo al astronauta de en una misión, ya sea para salir de la Estación Espacial Internacional, para ir a la Luna o incluso, algún día, a Marte. Como era de esperarse diseñar un traje espacial no es tarea fácil ya que el propósito no es solamente mantener vivos a los astronautas, implica también ser los suficientemente flexibles para trabajar.

El proceso del diseño es increíblemente complejo, involucra la interacción de cientos de materiales diferentes, desde aleaciones de aluminio hasta textiles flexibles, además los trajes tienen que ser específicamente adaptados al lugar en el que estará el astronauta, deben tomarse en cuenta características como la temperatura, las condiciones atmosféricas, así como el tipo de polvo con el que el traje entrara en contacto, tampoco podemos olvidarnos de la gravedad ya que esta influye en que los objetos se sientan más ligeros o pesados en comparación a nuestro planeta.

Modelo NDX-1 puesto aprueba

Modelo NDX-1 puesto aprueba

Si queremos ir a la Luna podríamos sobrevivir con más peso en el sistema portátil de soporte de vida que proporciona oxígeno y una temperatura adecuada, pero si queremos ir a Marte las cosas se complican ya que la gravedad es mayor que en la Luna, por lo que el traje debe ser más ligero. Los estudiantes y profesores de la Universidad de Dakota del Norte han construido dos trajes prototipo para misiones en el espacio profundo: el NDX-1, que está destinado a ser utilizado en la superficie marciana, y el NDX-2, para las excursiones lunares.

Tienes que crearlo de una manera que sea móvil, que sea cómodo para el astronauta, que sea segura y que lo proteja del vacío y todos los demás peligros que tiene el espacio.  Dice Pablo de León, director del laboratorio de trajes espaciales de la Universidad de Dakota del Norte.

Fuente: The Verge