Este mes la expedición Pangaea-X de la ESA, con una docena de experimentos ha movilizado a 50 personas y cuatro agencias espaciales durante cinco días en cinco localizaciones distintas. El objetivo es que los astronautas, científicos e ingenieros europeos trabajen en equipo para preparar las operaciones humanas y robóticas lejos de la Tierra, usando los paisajes de aspecto extraterrestre de Lanzarote (España) que resultan casi surrealistas, y es que ese es precisamente el motivo por el que sirven, para acercar la realidad a las futuras misiones espaciales.

Exploración de vías subterráneas formadas por lava en Lanzarote (España)

Exploración de vías subterráneas formadas por lava en Lanzarote (España)

“Las pruebas en un entorno real con tantas analogías geológicas de la Luna y Marte nos permitirán aprender mucho más que con cualquier posible simulación artificial”.

Un minirrobot, láseres para cartografía en 3D, asi como réplicas de la NASA de las herramientas de muestreo utilizadas durante las misiones Apolo en la Luna, entre otros, conforman el equipaje de los exploradores del futuro. El terreno será difícil y la oscuridad casi total en las cuevas volcánicas, pero estos equipos algún día podrían ayudarnos a explorar otros planetas. El entorno incluye volcanes, cuevas y vías subterráneas formadas por la lava. Al igual que en Marte, algunas de las cuevas son lo bastante grandes como para dar cabida a autopistas.

 “Es esencial optimizar las herramientas y los equipos para la exploración. La seguridad y la eficiencia serán clave para el éxito de los futuros paseos por la Luna”.

Fuente: ESA